Iniciativa Socialista (portada) ¡Con qué derecho!
Manuel Higuero

Iniciativa Socialista, número 69, verano 2003
Manuel Higuero es abogado

Soy la onda expansiva de un grito arrancado en las vidas arrojadas a esa fosa común que Ustedes, los señores de esta guerra, vergonzosamente denominan “daños colaterales”.
Nos ha matado, Sr. Bush, una bomba inteligente, de las decenas de miles que han disparando sus soldados en esa indigna invasión de nuestra tierra y nuestro país, Irak.
¿Con qué derecho le han dado ustedes, Sr. Bush, Sr. Blair y Sr. Aznar, al botón de este proyecto criminal y nos han quitado la vida a tantos que no tenemos nada que ver con sus peleas y sus intereses, que les han determinado a levantar sobre mi pueblo este escenario de muerte y desolación para demostrar la fuerza bruta encarnada en su poder militar, y con ella la vileza de los principios del “eje del bien” (de SU bien), que con tanto cinismo quieren imponernos con su maldita guerra preventiva?
Nuestra voz, sutil, rechaza su criminal “liberación”. Es lo único que no pueden matar, nuestro clamor, que brota y se expande desde nuestro silencio provocado por vuestra inhumana arrogancia -Nó, no la oyen! sus oídos no perciben otra longitud de onda que la rentabilidad de sus negocios amasados, con sangre y lágrimas ajenas.
Ya sabemos que ustedes lo que quieren es nuestro petróleo, no nuestra libertad, y controlar a su favor esta zona del mundo, no nuestro bien. ¿Con qué derecho?
No nos digan, que vienen a liberarnos y a defenderse de las amenazas del dictador Sadam.. Ustedes han traspasado todas las fronteras, las legales y políticas, han hollado las conciencias de los individuos, de los grupos y de los países, y su estupidez les lleva a creerse también señores de la vida, de esta guerra. Como si ese aliento vital, del que ustedes también forman parte, fuera el resultado de su poderoso “bien”... Pero son sólo Señores de la Guerra.
¿Cómo es que se molestan cuando les gritamos que son responsables de estas matanzas criminales? Es curioso: primero invierten en armas de destrucción masiva; las venden y luego las tiran y experimentan en Irak: destruyen y matan; y después invierten en controlar nuestros recursos y en construir lo destruido, al precio neto de nuestras vidas.
Bush pide respeto a las normas internacionales sobre los prisioneros de guerra, a la vez que ejecuta impasible la barbarie de la estrategia “Impacto y Pavor”, destruyendo un país que no es suyo, y masacrando a su población inocente.
¿Por qué no van Ustedes, los beneficiarios directos de los negocios de la reconstrucción y del petróleo, a primera línea? Será distinto el día que las guerras tengan que hacerlas los que la deciden y se benefician de ellas directamente, ahora arropados con el poder del Estado.
Ustedes se pavonean de que no ha habido en la historia una guerra como ésta; (¡desde luego!), y de haber tirado más bombas y misiles sobre Irak en varios días que en toda la guerra del Golfo en 1991 (¡qué progreso!). Menudo avance: ¡la guerra preventiva!
Esta guerra y su victoria constituyen un estrepitoso fracaso, para la humanidad, una inmoralidad clamorosa y una ilegalidad flagrante: nuestra muerte lo atestigua, aunque la imbecilidad de muchos la celebre. El problema, Sres. de esta guerra sin precedentes en la Historia, no es salvar al mundo del mal, y del terrorismo, sino también el mundo se libra de tantos salvadores como Bush y los fundamentalistas del Pentágono.
De verdad Sres. de esta Guerra ¿Son Ustedes tan estúpidos que crean estar salvando al mundo? Seguramente no tienen ni esa especie de atenuante. Pero en todo caso ¿Con qué derecho? ¿Quién les ha hecho a ustedes, salvadores y dueños de nuestras vidas? ¿El Sr. Perle y su equipo, su aviación, la informática, el 7º de Caballería, y “las Ratas del desierto”? La Vida funciona, afortunadamente, no a impulso de sus barbaridades sino a pesar de ustedes y de su guerra?
¿Cómo se creen representantes de la ley, cuando no respetan la vida de los inocentes y destruyen el Derecho y buscan la impunidad?. Cada vez será más difícil ese engaño: liberar al pueblo iraquí de Sadam. ¿Y quien liberará después a Irak, a Europa, y al Mundo de Ustedes y su locura? Tendrán que seguir. Ya han liberado Afganistán, ahora Irak: les quedan muchos países todavía. No sabemos si van a tener soldados suficientes: muy deprisa van a tener que fabricar las bombas de destrucción masiva, y hacerlas más masivas todavía para no necesitar tantas: con dos o tres el impacto y pavor tendrán un efecto literal.
¿Por qué no llaman a las cosas por su nombre? ¿De verdad se creen que están liberando países, e implantando democracias? Ustedes han demostrado sin ninguna duda, que la democracia o la dictadura les da igual: ustedes mantienen relaciones cordiales y alianzas costosas con dictadores cuando quedan a salvo sus intereses.
Parece extraño que Ustedes para vivir tranquilos necesiten infundir pavor y sembrar la muerte. Ustedes tienen psicólogos para anunciar las muertes. Nosotros también, no crea; tenemos la fuerza de nuestro clamoroso silencio. La vida no deja a nadie sin medios: siempre se grava la voz y el grito, y siempre encuentra forma de salir. La energía no se destruye, se transforma. Lo que se siembra tarde o temprano siempre se cosecha y se recoge. La Naturaleza y la Historia devuelven lo que se les da. ¿Cómo les puede sorprender el horror de los ataques suicidas? ¿Cómo pueden estar tan ciegos, y sordos (“abran la Trompa de Eustaquio “ decía Almodóvar) y creer que estarán seguros después de destruir Afganistán, Irak, y si siguen el dictado de Richard Perle, Richard Cheney, Paul Wolfowitx, Donald Rumsfeld, hagan lo propio con Siria, Irán, Libia, Corea, India, ... y claro todos los que les ayuden logísticamente, y después, si se tercia, todos los países que poseen armas de destrucción masiva, hasta que queden sólo las americanas y británicas....?
Ustedes, la Tríada imperial, no están legitimados, ni tienen derecho a matar y destruir por el hecho que declaren objetivo militar a un hotel, un hospital, una escuela, un mercado, un pueblo, o a un país. ¡NO TIENEN DERECHO! Y las tiranías de locos gobernantes en el mundo no se terminarán, mientras no los podamos sentar en el banquillo del TRIBUNAL INTERNACIONAL, a ellos y a los líderes responsable de ESTA GUERRA,.
Más que el derecho a la Seguridad, tendrían que promover la seguridad de los derechos humanos, Señores de esta guerra.
Todos los recursos que les ha dado la vida y los que han apañado alrededor con su rapiña defensiva y preventiva tendrán que dedicarlos a vigilar y prevenir.
Olvidan que forman parte del mundo que tratan de salvar, y que los demás tenemos tanto derecho como Ustedes a vivir y a vivir de forma diferente a la de Ustedes. Su salvación nos sobraba; al menos nos podían haber preguntado.
Están ustedes aprovechando todavía la impunidad internacional, “los espacios sin derecho”, y Usted “Sr. Ansar” se ha puesto detrás de Bush y sus halcones, no delante de una Europa que salvaguardara el Orden con la Ley y el Tribunal Internacional. Han preferido tener mejor y más parte en los negocios de la reconstrucción, al precio de nuestras vidas y la destrucción de nuestro país: un negocio abominable:y esa responsabilidad, la de ESTA guerra, y no otra, Señores de los tres gobiernos que han apretado el botón de esta vergüenza, por muchas vueltas que le den, es intransferible, es de USTEDES, y en su cuota parte de todos los que les han apoyado.
Usted, Sr. Bush y sus aliados no aceptarán otro resultado de esta guerra asimétrica que no sea la “Victoria”; nadie ha dudado desde el principio de su victoria (elefante y hormiga).
Pero desde luego su derrota moral, y su deslegitimación son ya mayores que su victoria: los muertos y heridos de esta guerra constituyen una matanza que no porque la denominen colateral es menos impía e ilegal, y pesará siempre sobre sus cabezas.
Ustedes miden de muy distinta manera la muerte de sus soldados y la muerte que sus soldados nos han producido, y el sufrimiento de sus familias no tiene parangón con el menosprecio de nuestro dolor. Pero comprenderán que a nosotros, y a muchos millones de ciudadanos nos pase lo contrario.
El Papa lo ha dicho muy claro “Jamás la violencia y las armas podrán resolver los problemas de los hombres”, pero eso a Ustedes les resbala, eso y todo el clamor del mundo indignado de vuestra indignidad. No tienen conciencia, ni corazón ¡Seguro!, pero además, es importante que lo sepan: NO TIENEN DERECHO: su guerra es por ello un crimen de lesa humanidad, y un negocio abominable.