A falta de razones, algunos prefieren la manipulación
y la disciplina, el "esto es así porque lo digo yo y siempre ha sido
así". Veamos el ejemplo de la campaña "Todos somos responsables",
lanzada en enero de 2003 por la llamada Fundación de Ayuda contra la
Drogadicción, que, por cierto, cuenta entre los miembros de su patronato
a personajes muy metidos en el negocio legal de la producción y distribución
de drogas alcohólicas y nicotínicas, como es el caso de César
Alierta, Alfonso Cortina, Juan Abelló y otros muchos. ¡Vaya
cara!
Pues bien, en esa campaña aparecieron dos carteles con los siguientes
textos:
"Si tienes el poder de hacerles creer que el cuadrado de la hipotenusa es
igual a la suma de los cuadrados de los catetos. imagínate el poder
que tienes"
"Si tienes el poder de hacerles creer que si no se duermen vendrá
un señor con un saco que se llama Coco y te llevará imagínate
el poder que tienes"
Como, al parecer, todo es cosa de Poder, tanto da el Coco que las matemáticas,
cualquier día nos propondrán que se enseñe que el cubo
de la hipotenusa es igual a la suma de los cubos de los catetos, ya que, según
ellos, no hace falta probar y demostrar, basta con imponer creencia ciega.
Imaginemos la escena: un financiero ricachón, con un cigarro en la
boca y un cubata en la mano, productos que consume y vende, "educa" a un joven
de quince años sobre los riesgos de las sustancias psicoactivas prohibidas
("drogas", dirá él, claro, pensando en la malvada marihuana,
tan "nefasta" que, como dice otra propaganda, "multiplica los efectos del
tabaco") comunicándole que si mete un poco de "maría" en el
porrete vendrá el Coco y se lo llevará. Argumento contundente.
¡Qué la divina libertad nos libre de tales ayudas! Y que Zapatero
tenga en este tema el valor que ha tenido en otros para poner fin a políticas
irracionales y de nefastas consecuencias! Menos prohibición, más
información sensata.