Documento de bases de la agrupación argentina Autodeterminación y libertad. Redactado por Luis Zamora y Noemi Oliveto
Estas líneas escritas más abajo no son más que fragmentos inacabados, trozos, pinceladas, bocetos, de lo que luego colectivamente iremos repensando, aprendiendo y si somos capaces , mejorando. No tienen como objetivo ser ningún programa cerrado, sino solo puntos de inicio que en el andar dejen fluir y circular pensamientos y acciones que puedan ser permanentemente revisadas y nuevamente construídas. Intentamos hacer "algo nuevo". Nuevas formas de pensar, de sentir y de actuar. Claro está que no somos los únicos que nos lo proponemos, dado que estas inquietudes están brotando por todos lados, aquí y en otros lugares del mundo.. Sabemos que no es fácil, pero pensamos que es una tarea apasionante, dado que nos permite ir creando entre todos, a medida que nuevos problemas nos surgen. Y como no tenemos dogmas, ni libros sagrados, iremos probando y casi seguro vamos a equivocarnos mucho. También sabemos lo que no nos gusta, pero no tenemos certezas sobre lo que queremos. Nos hacemos cargo de este desafío y esta es nuestra apuesta. Nos sentimos parte de un pueblo que creemos encontrará su identidad en una América Latina que rechace la obediencia y el camino resignado que nos imponen. Es hora de rebeldías. Y en esa rebeldía reencontraremos la alegría que nos robaron.
Nos parece necesario volver a llenar de contenido palabras -que han ido quedando huecas y en desuso o mal uso- como SOLIDARIDAD, IGUALDAD, JUSTICIA, DIGNIDAD.
De la articulación necesaria de esas tareas irá surgiendo la fuerza para terminar con el sistema capitalista así como la construcción de las nuevas formas que el socialismo tendrá.
Estas ideas son la base que nos proponemos poner a debate y enriquecimiento en las prácticas de luchas cotidianas.
ANTICAPITALISMO:
Rechazamos y confrontamos con el sistema capitalista basado en la explotación
del hombre por el hombre y la concentración de la riqueza en pocas
manos a costa del empobrecimiento generalizado. Los cambios y transformaciones
de las última décadas del denominado capitalismo globalizado
desnudan el dominio de grupos financieros e industriales sobre el conjunto
de la humanidad. Se invocan como sagradas las "reglas del mercado" sacrificando,
en realidad, todo y a todos, para lograr más y más ganancias
empresarias. Este orden injusto e inhumano que niega trabajo a centenares
de millones de personas y comida a millones de niños muestra como
perspectiva concreta la de llevar, a la humanidad -por caminos militares,
ecológicos o político-económicos-, a su destrucción.
Si subsiste el dominio del capital el único futuro que promete para
la inmensa mayoría de los habitantes del planeta es un futuro de barbarie.
(*)
INTERNACIONALISMO:
Las valiosas experiencias de las luchas de los pueblos en el último
siglo y medio nos lleva a pensar en la vigencia de aquel llamado vibrante
a la unidad internacionalista: "Trabajadores del mundo, uníos". Desde
la aparición del zapatismo y luego las movilizaciones populares en
Seattle, Washington, Niza, Praga y Quebec expresaron la necesidad de globalizar
las luchas tanto como se globalizó el capital. Cuando más se
necesita unificar internacionalmente la pelea contra el dominio dictatorial
y devastador del capital estimula ver que las protestas empiezan a recoger
en alguna medida esa necesidad de superar las fronteras que nos separan. Valga
aclarar que todas nuestras reflexiones y prácticas debemos considerarlas
como aportes a concretar y experimentar localmente y en cada situación
ya que no creemos en políticas revolucionarias o de emancipación
elaboradas en algún lugar y enseñada por "vanguardias" para
aplicar igual en todas partes. Al mismo tiempo bregamos por que lo que lo
que hacemos y hagamos sean parte de acciones y pensamientos que se articulen,
se sumen, rectifiquen y enriquezcan con las acciones y los pensamientos en
voz alta que se den mundialmente en distintos lugares y situaciones.
HORIZONTALIDAD:
Promovemos un ámbito que adopte hoy, para su funcionamiento, mecanismos
horizontales de acceso a los debates, a los elementos de información
y a las decisiones. Esto se contrapone con la conformación de aparatos
partidarios, estructuras jerárquicas o verticales, búsquedas
de líderes, jefes, o dirigentes inamovibles. Nos parece que las mejores
acciones y decisiones, el aprovechamiento de los errores, la mayor fortaleza
saldrán del debate y las resoluciones adoptadas en forma horizontal.
Nos parece que esos mecanismos horizontales son una necesidad del momento.
No creemos que son un funcionamiento ideal para todo lugar y todo período
histórico. El tipo de organización y sus funcionamientos son
desafíos a responder. Es por ello que no nos proponemos construir un
partido que se postule para dirigir y representar a los explotados y excluidos,
objetivo tradicional que atravesó el siglo.. Pensamos en una red, articulación,
encuentro o movimiento que vincule a quienes adhieran a estas ideas y traten
de llevarlas creativamente a la práctica en los lugares y mediante
las acciones que decidan aquéllos a los que les parecen útiles.
La experiencia del zapatismo, de los Sin Tierra y de numerosos movimientos
sociales en el mundo y en Argentina aportan elementos para tomar en cuenta.
Son numerosas ya las acciones y/o los movimientos sociales en el mundo, y
también en Argentina, donde de alguna forma se ha intentado actuar
con estos funcionamientos o se reflexiona alrededor de ellos. Por supuesto
al poco de actuar surgen problemas propios de lo nuevo, para lo que estamos
poco preparados -más bien estamos habituados a funcionamientos opuestos-,
dificultades desconocidas y que creemos que solo podremos ir resolviendo,
sin recaer en prácticas viejas y que resultaron ineficaces, si confiamos
en la riqueza de la horizontalidad. Dos criterios pueden ser útiles
para ir pensando como aplicar este funcionamiento horizontal. Sugerirlos también
puede ser de utilidad. Uno es el de apuntar a algo bien descentralizado. Las
ideas que proponemos son para llevar adelante de la forma en que mejor lo
crean conveniente quienes las toman allí donde las tomen. No debe haber
un secretario general o comité centralizado que les diga cómo
hacerlo aunque sí, en cambio, una articulación donde intercambiemos
experiencias de las que resulten enriquecimientos colectivos. Esa articulación
puede concretarse en encuentros de cierta periodicidad. Otro criterio a
considerar puede ser el de rotación. Si se necesitaran -y se necesitarán-
realizar algunas tareas centralizadas y organizativas podemos partir de
la base que ellas tiene que estar a cargo de personas que vayan rotando constantemente.
Un tercer elemento es el tener en cuenta que para que funcionen mecanismos
horizontales tiene que haber necesariamente quienes estén dispuestos
a no dejar en pocas manos las cosas a hacer. .Los mejores pasos para avanzar
en la forma de vincularnos, enriquecernos y fortalecernos deberán brotar
también de los mecanismos horizontales a los que nos referimos donde
todos los que intervengamos nos consideremos sujetos, es decir responsables
de decidir.
AUTODETERMINACIÓN:
Pensamos que la democracia es gobierno del pueblo y no gobierno para el
pueblo. Es el pueblo decidiendo todo y no dirigentes o instituciones decidiendo
por nosotros. El orden establecido nos prohibe decidir: "El pueblo no delibera
ni gobierna sino a través de sus representantes". Como lo demuestran
numerosos ejemplos de todos los días los supuestos representantes en
realidad representan a los que nos dominan. La democracia representativa no
es ni democracia ni siquiera representativa. Pero en realidad a lo que queremos
apuntar es señalar lo que creemos es la mayor trampa: la de hacernos
creer que necesitamos representantes. Toda la formación que recibimos
apunta a que esperemos que la solución a nuestros problemas vendrá
desde arriba. La espera del dirigente iluminados o salvador, o la búsqueda
del honesto o. incluso, la actitud resignada de seleccionar al menos malo,
generalizadas aún en la población es la expresión de
lo que describimos. De allí que lo que proponemos no es que la articulación,
red o ámbito que construyamos se postule ante la población
como los "verdaderos" representantes. Tampoco la de construir una organización
que, pretendiendo representar a los explotados y excluidos, se postule para
dirigirlos. Por el contrario LE PROPONEMOS QUE SE AUTODETERMINE y SE AUTOORGANICE.
No partimos de considerar al pueblo como víctima cuyos intereses pretendemos
defender o representar para solucionarle los problemas. Recordando que "la
liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores
mismos" consideramos que cada uno de los explotados tiene la capacidad igual
de rebelarse y aportar a la rebelión. Si la política la vemos
como creación y no como dogmas que tenemos que encontrar o que otros
nos transmiten, el camino mejor lo irán marcando los pueblos tomando
en sus manos las decisiones y las consecuencias de sus actos.
NUEVAS FORMAS DE SOCIALISMO:
Los seres humanos como sujetos sociales que somos, estamos atravesados
por múltiples determinaciones económicas, políticas,
culturales, sociales, familiares. Y es en este contexto histórico
-social, es decir en la situación en que nos toca vivir, donde los
que estamos disconformes ,queremos subvertir, hacer un cambio permanente
de la ideología dominante, de sus valores, costumbres, y de acuerdo
con ello, intentar cambiar el imaginario social sobre el cuál, la
clase dominante mantiene unida a la sociedad. Y es en este presente como
resultado de todos estos atravesamientos donde necesitamos intervenir en
acto. Creemos que la forma de hacer política remite a lo subjetivo,
no es entonces que esta se dirige a algo objetivo, que ya está dado
y nuestra tarea es ir a buscarlo, de lo que se desprendería la importancia
de la especial manera subjetiva que nos paramos ante los problemas. Es en
este sentido que no nos proponemos representar a las víctimas, como
tampoco la toma del poder del Estado, para que las mismas dirijan un nuevo
Estado, no saliendo nunca del círculo "víctimas-victimarios".
Sí proponemos la construcción de un nuevo poder o quizás
mejor de un contrapoder que en cada situación cuestione el poder
hegemónico de ese momento. Nos interesa hacer acá una diferenciación
entre la resistencia al poder que es todo creación, pura potencia,
con el contrapoder que debe resguardar y proteger a la creación. Por
lo tanto tendría que ver más con la gestión. Y también
queremos intentar formar una contracultura, y que desde allí inventemos
nuevas relaciones sociales y políticas, donde la ética a construir
tenga que ver con esa estética. Es decir que sería una ética
ligada al acto, donde el decir tenga que ver con el hacer. Nos parece necesario
volver a llenar de contenido palabras -que han ido quedando huecas y en desuso
o mal uso- como SOLIDARIDAD, IGUALDAD, JUSTICIA, DIGNIDAD. De la articulación
necesaria de esas tareas irá surgiendo la fuerza para terminar con
el sistema capitalista así como la construcción de las nuevas
formas que el socialismo tendrá.