TIMOR ORIENTAL: SOLIDARIDAD
Editorial Iniciativa Socialista número 54,
otoño 1999
Desde 1975, el régimen indonesio estableció en Timor Oriental
un régimen de terror, que ha ocasionado cerca de un cuarto de millón
de víctimas y que ha utilizado de forma sostenida métodos
genocidas, incluyendo específicas violencias de género contra
las mujeres timorenses, con frecuentes violaciones, uso de "esclavas sexuales"
y toma, bajo todo tipo de amenazas, de "esposas locales" por parte de los
soldados indonesios. Diez años antes de la invasión de Timor,
los militares indonesios habían exterminado a un millón de
sus compatriotas. Durante casi 35 años, las potencias occidentales
han sido cómplices de ese infame régimen.
El 30 de agosto de 1999, en el marco del referéndum derivado
de los acuerdos firmados el cinco de mayo por los gobiernos de Indonesia
y Portugal y por el secretario general de las Naciones Unidas, un 78,5%
de los votantes optó por la independencia. Como era de esperar,
al parecer salvo para la ONU, el gobierno indonesio no cumplió el
compromiso de garantizar una transferencia pacífica. Con total impunidad,
las bandas paramilitares creadas, armadas y apoyadas por el ejército
y la policia indonesia han desatado un terror masivo contra la población
maubere. Las víctimas podrían contarse por centenares o miles
y unas 200.000 personas tuvieron que abandonar sus hogares.
Aunque, una vez más, la comunidad internacional ha perdido un
preciso tiempo enzarzada en negociaciones con asesinos y genocidas mientras
éstos seguían matando, en el momento de escribir esta declaración
la intervención de una fuerza internacional armada ha sido ya aprobada
por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y los preparativos están
en marcha. El consejo editorial de Iniciativa Socialista ha mantenido una
campaña, a través de Internet, reclamando que la intervención
tuviese lugar de forma inmediata, liderada por la ONU, a ser posible, o,
en su defecto, por los países dispuestos a ello.
Esperamos y deseamos que cuando esta revista sea publicada la intervención
internacional haya puesto fin a la actividad genocida de los grupos paramilitares
dirigidos desde la sombra por las fuerzas especiales indonesias. La autoridad
de las Naciones Unidas debe garantizar la total retirada de las fuerzas
indonesias y un proceso que lleve hacia la independencia de Timor Oriental.
Teniendo en cuenta la larga colaboración y complicidad entre
las potencias occidentales, incluida España, y el régimen
de Indonesia, consideramos imprescindible que nos mantengamos vigilantes
y movilizados para que las Naciones Unidas cumplan sus compromisos y para
que los genocidas del pueblo maubere sean llevados ante un Tribunal
Internacional. En particular, debemos exigir
que el embargo de armas durante cuatro meses dictado por la Unión
Europea sea prorrogado indefinidamente hasta que Indonesia cuente con un
régimen democrático que respete y acepte la independencia
de Timor Oriental