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MANIFIESTO EN DEFENSA

DE LA VIDA Y LA LIBERTAD

HOMENAJE A

JUAN MARI JÁUREGUI

JOSÉ LUIS LÓPEZ DE LACALLE

Manifiesto del homenaje que se realizará en el Cine Leidor de Tolosa el día 18 de marzo de 2001, en recuerdo de Juan Mari Jáuregui y José Luis López de Lacalle, luchadores por la democracia y hombres de izquierda asesinados por ETA. Adhesiones al homenaje: mensaje a josegabriel@euskalnet.net

José Luis López de la Calle y Juan Mari Jáuregui tuvieron muchas cosas en común. En primer lugar su relación con la Villa de Tolosa, en donde se les tributa este merecido homenaje, como cabecera de la comarca del Oria que cierran las dos localidades donde residían, Andoain y Legorreta, respectivamente.

José Luis López de la Calle, alias Cuscús, contribuyó a la fundación de la Comisión Obrera provincial de Guipúzcoa, a principios de los años sesenta, siendo Tolosa y su comarca el principal ámbito de su actividad. Aquí trabajó y desarrolló su actividad sindical y política como miembro muy activo del Partido Comunista de Euskadi, contribuyendo de manera decisiva a la formación de la oposición al franquismo y de los valores éticos que nos conducirán a la democracia, sufriendo varios años de prisión.

Juan Maria Jáuregui, también desarrolló parte de su actividad política en Tolosa, como concejal entre 1991 y 1994, aunque, la próximidad a la villa papelera de su villa natal de Legorreta, le había hecho uno más de sus vecinos desde mucho tiempo atrás. El paso de Juan Mari por el Ayuntamiento Tolosarra dejará huella en cuantos le conocieron, por su talante desenfadado y abierto, y por su generosidad que no entendía de etiquetas ni de colores.

También ambos tuvieron una trayectoria política coincidente. Tanto José Luis como Juan Mari militaron en el Partido Comunista y en Comisiones Obreras, en los años de la clandestinidad antifranquista y en los de la Transición. Y ambos lo hacían enlazando sus actividades culturales con las más puramente políticas y sindicales. Juan Mari en el frente cultural de ETA VI Asamblea, José Luis, dirigiendo, por ejemplo, la revista teórica del partido comunista de Euskadi, Hemen eta Orain. Años en los que algunos como Juan Mari y José Luis sacrificaron mucho, incluida la prisión, en función de que se estaba conquistando la Libertad.

Del carácter comprometido (y abnegado) pero a la vez liberado de dogmatismos y ambiciones personales de ambos, habla su tardío abandono del PCE. A fines de los ochenta y principios de los noventa, la mayoría de los cuadros del PCE-EPK y con ellos Juan Mari y José Luis, en diferentes oleadas se sumarán a la esfera del Partido Socialista.

Como puede verse en toda su trayectoria, José Luis y Juan Mari representaron como pocos la gran riqueza de la pluralidad en las opciones políticas de los vascos. En localidades y entornos sociales de marcado acento nacionalista, defendieron una opción distinta, de izquierda vasca de raíces obreras y vocación internacionalista. Y sintiéndose y siendo vascos hasta la médula, trabajaron codo con codo con todos los que, sin importar su procedencia, forman parte de nuestra Euskadi, una Euskadi plural y mestiza.

Además lo hicieron desde el conocimiento íntimo y concreto de la sociedad vasca, de su pluralidad, representada en los entornos familiares e íntimos de ambos. Entornos y FAMILIARES que han soportado el más trágico de los desgarros y a quienes dedicamos todo nuestro sentimiento, nuestro afecto y nuestro reconocimiento por su muestra de fortaleza humana y coraje cívico. ESTE HOMENAJE TAMBIÉN ES PARA ELLOS.

Juan Mari, fue un gobernador atípico, pero a la vez necesario para la democracia. Se preocupó tanto por la detención de quienes habían cometido actos de terrorismo como por los derechos humanos de los presos y por el esclarecimiento de los más condenables episodios de la guerra sucia. No era cómodo mojarse de esa manera. José Luis, siguió escribiendo artículos de calado y suscribiendo manifiestos colectivos en los que combatía, siempre desde fundamentados argumentos éticos, la injusticia y el terrorismo. Tampoco era nada cómoda su posición.

LA BÚSQUEDA DE LA PAZ era para ESTOS GRANDES REBELDES Y LUCHADORES DE LA LIBERTAD la más exquisita de las metas y el uso de la palabra y de la cultura política su principal instrumento. No renunciarían a pisar las calles de su pueblo, a hablar con sus conciudadanos, ganando con ello espacios de libertad, el gran delito por el que fueron asesinados por los enemigos de la vida y de la libertad, por quienes, desde el totalitarismo, quieren una sociedad amputada, triste y sometida.

Finalmente, con el lapso de apenas dos meses, los que van del 7 de mayo al 29 de julio del pasado año 2000, ambos, José Luis primero y Juan Mari después, serán ASESINADOS por ETA en una muestra de su odio irracional, de su desprecio de la vida humana y de los valores que representaban estas dos personas.

Además de darles muerte físicamente, han tratado también, en vano, de matar sus ideas y de sembrar manchas sobre su limpio y claro historial, algo que no vamos a permitir puesto que no puede caber en la conciencia colectiva de nuestra sociedad tal subversión de valores y desprecio de la verdad.

Todo lo contrario, PROCLAMAMOS QUE JUAN MARI Y JOSÉ LUIS FUERON DOS AUTÉNTICOS TITANES DE LAS LIBERTADES EN EL PAÍS VASCO, dos personas queridas y entrañables en sus entornos familiares, sociales y políticos. DOS LUCHADORES INFATIGABLES POR QUE LAS NUEVAS GENERACIONES PUDIERAN VIVIR EN UN PAÍS VASCO EN PAZ Y LIBERTAD.

Juan Mari y José Luis nos dejaron pues un testimonio que quienes les conocimos queremos hacer público ante nuestros conciudadanos y trasmitir a las generaciones futuras.

DECLARACIÓN:

Con motivo del homenaje que se va a llevar a cabo en el Cine Leidor de Tolosa el día 18 de marzo de 2001, quienes suscribimos este documento, DESEAMOS MANIFESTAR:

1º) Un compromiso ético y político con la libertad, con una libertad que Juan Mari y José Luis sabían apreciar y valorar bien. Una libertad conquistada día a día por hombres como Juan Mari y José Luis, no sólo durante el franquismo, sino en todas y cada una de sus actuaciones en la vida. Siendo libres en sus expresiones y actuaciones cotidianas públicas y privadas, desde la coherencia y las convicciones de cada cual. Una libertad garantizada por el Estado de Derecho y por las leyes de la democracia, que establecen mecanismos de control y también procedimientos democráticos para cambiarlas. Nadie puede, contra nuestra voluntad, situarse como garante de nuestra libertad como ciudadanos libres.

2º) Un compromiso con los derechos humanos de todos, y muy especialmente con los que hoy se ven más amenazados. Los derechos de quienes son amenazados por la violencia de ETA. De quienes discrepan o mantienen opiniones distintas: del concejal, del periodista, del profesor, del estudiante, del trabajador, del juez, del policía, del ertzaina, del representante político, del artista, del sindicalista, de los ciudadanos que tienen miedo a expresarse con libertad en su pueblo o que "colateralmente" pasan junto a un explosivo, es decir DE TODOS Y CADA UNO DE NOSOTROS, los ciudadanos y ciudadanas vascas.

3º) Un compromiso con la defensa de una sociedad vasca plural y mestiza, reconociendo en ello su rasgo más característico y su principal riqueza. Una sociedad libre y democrática, solidaria, que evoluciona y cambia, que no está sujeta a patrones étnicos, constituida a lo largo de la historia y en el presente, con la aportación de unos y otros, integrada por ciudadanos y ciudadanas libres.

4º) Un compromiso con los valores democráticos. Hoy en día se corre el riesgo cierto de una fractura social en Euskadi. José Luis y Juan Mari nos dan también testimonio de determinación y de tenacidad en su voluntad inquebrantable por lograr la paz. Desde opciones no siempre comprendidas, pero basadas en profundas convicciones democráticas, declarándose rebeldes con una realidad que no aceptaban y utilizando un talante abierto y dialogante, nos enseñaron un camino.

5) Nos rebelamos frente a la dictadura de ETA. Frente al desprecio a la vida, frente al pensamiento único, frente a las ideologías excluyentes, frente a quienes quieren construir un país que es de todos pasando por encima de parte sustancial de ese país, frente a quienes otorgan legitimidad democrática a ETA. Hoy la amenaza es ETA y es una amenaza que se cierne sobre toda la sociedad, porque supone el desprecio de los más elementales principios de la convivencia y de la propia vida y libertad de las personas.

6) Por eso hoy es más necesario que nunca la unidad democrática sobre la base de la defensa de los valores democráticos y de la libertad. Necesitamos consensos amplios que partan del reconocimiento de la pluralidad de la sociedad vasca. El frentismo sólo nos conduce al desastre. Nuestros niños y jóvenes merecen la esperanza de poder vivir en paz en su País. La política debe servir para lograr acuerdos, consensos básicos que posibiliten avanzar, y profundizar en los valores democráticos.

7) Hacemos un llamamiento a todos, abertzales, socialistas, populares, independientes, a los ciudadanos libres y honrados, a quienes desean trabajar y vivir libres en este País que es el nuestro, a rebelarse frente a la dictadura de ETA, a conquistar de nuevo su libertad y demandar con firmeza y vehemencia el acuerdo entre las fuerzas democráticas. Para ello contamos con el ejemplo de los valores éticos y el talante humano y político que testimoniaron en sus vidas José Luis López de Lacalle y Juan Mari Jáuregui. Sea el mejor homenaje a su recuerdo
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