Elecciones tras
la marea negra
Lois Castrillo
Iniciativa Socialista, número 68, primavera 2003. Lois Castrillo,
Alcalde de la Ciudad de Vigo por el Bloque Nacionalista Galego, es entrevistado
por Manuela Fernández.
Iniciativa Socialista.- Estas elecciones municipales se celebran en un momento
marcado por la guerra contra Irak y por las consecuencias de la catástrofe
NO NATURAL del Prestige. ¿En qué sentido afectan estos sucesos
a las elecciones del 25 de mayo en Galicia?
Lois Castrillo.- Los dos sucesos a los que hace referencia están
marcando notablemente la acción política en vísperas
de las elecciones municipales e inevitablemente condicionan el desarrollo
de la campaña. En otras condiciones, en estos momentos estaríamos
hablando exclusivamente de política municipal, de proyectos para nuestras
ciudades. La realidad es que nos vemos obligados a discutir sobre la falta
de ética de un gobierno que nos arrastra a la guerra en contra del
deseo de la mayoría de la población o sobre el afán
de ese mismo gobierno por imponer la censura a las voces críticas
de su gestión o por ocultar información que lo compromete y
refleja su inoperancia en el desastre del Prestige. En Galicia, las elecciones
municipales tuvieron siempre una lectura estrictamente local. En esta ocasión,
sobre todo en las ciudades grandes como Vigo, pueden tener influencia acontecimientos
que sobrepasan la acción municipal y que están provocando una
movilización ciudadana sin precedentes. En menos de doce meses se
celebraron en Vigo tres manifestaciones que superaron los cien mil asistentes.
I.S.- Las municipales son la primera ocasión, después
de la marea negra y de la actuación del gobierno de la Xunta y del
Estado ante ella, en la que ciudadanos y ciudadanas pueden manifestar su opinión
electoral. ¿Cómo crees que puede afectar esta situación
al resultado de las elecciones?
LC.- Como ya he dicho, es probable que la decisión de Aznar de acompañar
a Bush a la guerra y la forma nefasta en la que el PP condujo la crisis del
Prestige le pasen una pequeña factura a este partido en los próximos
comicios. Sin embargo, no creo que las demás formaciones puedan esperar
sacar rentabilidad electoral de esos sucesos. La mayoría de la población
votará en clave local y valorará la gestión de cada partido
en su ayuntamiento y expresará en las urnas la confianza que le merecen
cada una de sus propuestas.
I.S.- El impacto de la crisis del Prestige puede condicionar en los
próximos años a los municipios gallegos. ¿Cómo
piensas que hay que incorporar éste tema a la gestión municipal?
LC.- Indudablemente, la catástrofe de la marea negra condicionó
y condiciona la actividad de los municipios gallegos. Vigo, por ejemplo, hizo
un enorme esfuerzo durante los meses en que la crisis fue más aguda
para paliar en la medida de lo posible la falta de previsión de la
Xunta y del Gobierno central. Los ayuntamientos asumieron en aquellos días
la responsabilidad de coordinar los trabajos de limpieza ante la práctica
desaparición de las autoridades autonómicas y estatales.
El impacto de la marea negra en el ánimo de los gallegos fue brutal.
Si tengo que buscar alguna consecuencia positiva diría que sirvió
para despertar la conciencia de la población, para demostrar que nuestra
gente tiene capacidad de respuesta ante desgracias colectivas y para reforzar
el sentir general de que es necesario realizar más esfuerzos en la
protección del medio ambiente.
El efecto económico de la crisis aún está por medirse,
aunque sospecho que también será importante y prolongado en
el tiempo. Por eso los ayuntamientos tendrán que desarrollar políticas
en los próximos meses dirigidas a recuperar la actividad económica
y proteger el empleo, procurando realizar inversiones públicas y colaborando
con los sectores más afectados, como por ejemplo el turístico.
I.S.- En la nueva situación gallega existen dos fuerzas como
alternativa al PP: el BNG y el PsdeG-PSOE. ¿Qué posición
tiene tú candidatura ante la colaboración entre estas dos fuerzas?
LC.- La alternativa al Partido Popular pasa necesariamente por la colaboración
entre BNG y PSOE. En estos momentos, a nivel autonómico, ninguna de
las dos fuerzas tiene respaldo electoral suficiente como para poder prescindir
de la otra en un gobierno alternativo al popular. Estamos condenados a entendernos
como ya hicimos durante estos cuatro años en muchos ayuntamientos con
bastantes buenos resultados en conjunto. Yo pienso que el BNG es la formación
que está en mejores condiciones de liderar ese cambio que reclama una
mayoría social de Galicia, porque es la que tiene un proyecto más
claro de país y porque los ciudadanos y ciudadanas también nos
identifican como la alternativa más diáfana.
I.S.- ¿Qué temas desde el punto de vista del proyecto
municipal de Vigo te parecen los fundamentales?
LC.- Vigo es una ciudad que creció mucho en las últimas décadas
convirtiéndose en el auténtico motor económico de Galicia.
Somos la ciudad más poblada de la comunidad, tenemos el puerto más
importante y aquí se genera la mayor actividad comercial y cultural.
Ese desarrollo económico no fue acompañado hasta ahora de medidas
tendentes a mejorar al mismo tiempo la calidad de vida. Eso es lo que
estamos intentando corregir.
En estos años de gobierno del BNG incrementamos los equipamientos
socio-culturales abriendo nuevos museos, un conservatorio, polideportivos
y locales para las asociaciones cívicas; iniciamos seriamente la rehabilitación
del Barrio Histórico, peatonalizamos calles comerciales y creamos nuevos
parques y espacios públicos para el ocio junto al mar. Ese es el camino
que queremos seguir.
Vigo es una ciudad con un gran potencial económico como núcleo
de la eurorregión Galicia-Norte de Portugal. Nosotros pretendemos impulsar
esa capacidad industrial, comercial y turística pero desarrollando
aspectos que hasta ahora estaban relegados a un segundo plano. Queremos mejorar
la calidad de vida de los vigueses incrementando el atractivo de nuestra ciudad.
Ese es el objetivo final del nuevo Plan General de Ordenación Municipal
que se está redactando y de cada una de las iniciativas que pusimos
en marcha en estos años y que pensamos seguir desarrollando en el
próximo mandato.