Las sotanas del PP
Luis M. Sáenz
Las sotanas del PP. Pacto entre la Iglesia y la
derecha española. Mariano Sánchez Soler. Temas de Hoy, 2002,
287 páginas
El mismo periodista e investigador alicantino que ha puesto al descubierto
las entrañas de la trama fascista española en libros como Los
hijos del 20-N o Descenso a los fascismos; el mismo que ha desvelado
el enorme poder que siguen detentando las grandes fortunas del franquismo
en Ricos por la patria (Premio Rodolfo Walsh 2002), saca ahora a la
luz el poder terrenal, "materialista", y las turbias operaciones financieras
de la Iglesia católica, así como la extrema complicidad que
está encontrando en José María Aznar y todo un mundo
con olor a cirio que le rodea, tanto a él como muy especialmente a
Ana Botella.
Mariano Sánchez no fuerza la mano. En ningún momento su escritura
está arrastrada por prejuicios ni creencias (o ausencia de ellas):
Describe y descubre, y lo que así aparece es enormemente revelador
del colosal poder financiero de la Iglesia católica, de sus oscuras
operaciones financieras, del saqueo -esa palabra la pongo yo, no el autor-
de los fondos públicos, del entramado de interes entre la Iglesia y
multitud de "ONGs" confesionales o para confesionales que se han visto beneficiadas
de forma escandalosa en la distribicuión de los fondos públicos
para cooperación, sin faltar, claro está, lo que, junto al
dinero y la riqueza inmensa que posee y gestiona, es la joya de la Iglesia
católica: la Educación. Un terreno en el que ningún
gobierno democrático ha osado poner los confesionalismos en el lugar
que les correspondería, pero en el que con los gobiernos Aznar, especialmente
en este segundo mandato, se ha pasado de la capitulación no exenta
de tensiones del Estado ante la Iglesias, a una fase de abierta complicidad
entre Iglesia y poder político. Aunque deban matizar sus ámbitos
de acción (allá donde la Iglesia dice que los malos tratos
tras el matrimonio no pueden anular éste, el Partido Popular pone
el boicot a la aprobación de una ley contra la violencia de género;
allá donde la Iglesia sigue reclamando la prohibición del divorcio
y del aborto, el Partido Popular debe dejar el primer tema sin menearlo,
por la repulsa social que encontraria tal involución, e impedir la
reforma de la actual y limitada Ley de interrupción voluntaria del
embarazo), la pieza a cazar es la misma: el libre pensamiento, la autonomía
personal y la sexualidad gozosa; es decir, el "progresismo trasnochado".
Las creencias en tales o cuales misteriosos "seres" denominados dioses son
un asunto "filosófico" en el que, por descontado, Mariano Sánchez
no entra, manifestando un enorme respeto hacia las personas creyentes. Es
un investigador que habla de aquello que puede ser investigado; nada más,
nada menos. Pero, a mi entender, este libro demuestra contundentemente que
la Iglesia es una estructura de poder y dominación. Y una estructura
que está muy lejos de desinteresarse en los terrenales asuntos del
dinero y de la riqueza. Claro está que altos jerarcas eclesiales podrán
contar eso de que "nosotros somos pobres", las riquezas de la Iglesia están
al servicio de los pobres (y "a beneficio de los huérfanos", que cantaban
Las madres del córdero)... lo que no deja de ser una enorme ficción
jurídica, tanto o más que aquella que describía como
propìedad colectiva o común los bienes manejados a su gusto
y antojo por los "papas y obispos" de las iglesias totalitarias estalinistas.