Otra forma de gobernar
Trinidad Jiménez
Iniciativa Socialista, número 68, primavera 2003. Trinidad Jiménez
es candidata a la Alcaldía de Madrid por la FSM-PSOE en las elecciones
de 25 de mayo de 2003. Entrevistada por Enrique del Olmo.
Iniciativa Socialista.- Las próximas elecciones municipales
y autonómicas se producen en un momento de tensión internacional
que baña toda la vida política. El PP quiere hablar sólo
de temas municipales y olvidar la guerra para no dañar aun más
su imagen. ¿Cómo abordas tú esta situación
tan especial?
Trinidad Jiménez.- Es cierto que el conflicto con Irak y la posición
a favor de la guerra del PP condicionan el debate político actual.
Los ciudadanos saben ya cuál es la postura del PSOE. Los socialistas
estamos en contra de la guerra por considerarla injusta, porque se hace
en contra de la mayoría ciudadana, tal y como han manifestado los
madrileños multitudinariamente, la última vez, el pasado 15
de marzo. Por tanto, la postura de los socialistas es clara: un “no” rotundo
a la guerra. Dicho esto, desde el primer momento he querido hablar de aquellos
temas que más preocupan a los ciudadanos, de los problemas que afectan
diariamente a los madrileños en materia de vivienda, seguridad, servicios
sociales, empleo o políticas de familias. Por esta razón estoy
en el empeño de recorrer Madrid, barrio a barrio. Porque estoy convencida
de que la política se hace con la gente, estando cerca de los vecinos,
siendo sensible a sus demandas. Otros, en cambio, no parecen contar con los
madrileños a la hora de hacer política. Si no, mira lo que
está ocurriendo con la vivienda, la seguridad, los mayores o las mujeres.
IS.- Desde 1989 viene gobernando en Madrid la derecha y por tres
legislaturas bajo la vara de mando de Álvarez del Manzano. ¿En
qué ha convertido Madrid la derecha y por qué es necesario
un cambio de gobierno y de rumbo?
TJ.- Permíteme que responda con otra pregunta: durante estos años
¿cuál ha sido la prioridad estratégica del PP para
Madrid? ¿En qué ha querido convertir nuestra ciudad? Tras
doce años de gobierno, los madrileños lo desconocemos. En
mi opinión, no ha existido visión estratégica a medio
y largo plazo, y no se ha sabido (o querido) encauzar el caudal de energía
y creatividad de sus ciudadanos. El PP, con su política, ha conseguido
situar Madrid en la indefinición, donde se adivina su potencial pero
no se facilitan los cauces que den vida a ese dinamismo. El cambio se hace,
por tanto, necesario. Y sólo se conseguirá con personas que
entiendan la política de otra forma, más sensible a las demandas
de los ciudadanos, más próxima y comprometida en la resolución
de los problemas de la gente. Esta nueva forma de entender la política
y la ciudad es lo que ofrezco a los madrileños. No necesitamos recambios,
los madrileños exigen un verdadero cambio, y eso es lo que ofrecemos
desde el PSOE.
IS.- De forma muy sintética. ¿Cuales serían tus tres
principales mensajes a la ciudadanía madrileña?
TJ.- Un compromiso para mejorar el nivel de vida de los ciudadanos. Más
seguridad en nuestras calles. Convertir Madrid en una ciudad sostenible,
más habitable, con viviendas para jóvenes, con más espacios
públicos de encuentro. Mi objetivo, en fin, es situar a Madrid donde
merece estar: entre las mejores ciudades de Europa y el mundo.
IS.- En estos días las diversas ofertas de los candidatos parecen
una subasta de quién hace más km. de metro, más hospitales,
dedica más a servicios sociales, y con quién Madrid puede
ser Olímpico. Estas promesas, en general, son contempladas con un
enorme escepticismo por los ciudadanos, sin embargo. ¿Qué
cinco iniciativas o programas sirven para identificar tu propuesta?
TJ.- Permíteme que discrepe. Las propuestas que presentamos a los
madrileños son serias, rigurosas y están estudiadas hasta
el mínimo detalle, incluido el aspecto financiero. Dicho esto, me
preguntas por cinco propuestas que pudieran identificar mi candidatura.
En primer lugar, queremos apostar por la cultura para todos, de ahí
que hayamos propuesto el Centro Cultural Plaza de Colón, un proyecto
abierto, que supondría recuperar para la ciudad una plaza hoy inutilizada,
y cuyo coste es menor que uno sólo de esos túneles que ha
prometido Gallardón. En segundo lugar, el cierre al tráfico
privado de la Casa de Campo, patrimonio de los madrileños que en
la actualidad está insoportablemente degradado. En tercer lugar,
el 45% del suelo público urbanizable se dedicará a vivienda
protegida bajo distintas fórmulas (de protección oficial,
alquiler o de precio tasado). En cuarto lugar, ampliación del intercambiador
de Moncloa y remodelación de los accesos de la carretera de La Coruña.
Por último, crear un consorcio financiero local que encuentre vías
de financiación alternativas a los emprendedores que deseen poner
en marcha una idea o proyecto.
IS.- ¿En qué se concreta eso de "otra forma de ser, otra
forma de gobernar"?
TJ.- Fundamentalmente, en gobernar con la gente, no a espaldas del sentir
ciudadano. Hay que convertir el Ayuntamiento de Madrid en una institución
abierta, participativa, donde el ciudadano sea escuchado y participe en
la definición, elaboración y control de las políticas
realizadas. El Ayuntamiento debe ser lo más próximo posible
al vecino del barrio; por eso, para que la voz del ciudadano sea escuchada,
proponemos descentralizar las funciones ejecutivas dando más presupuesto
a las juntas de distrito. Finalmente, los ciudadanos deben conocer cuáles
son las prioridades del Ayuntamiento para su ciudad. Los socialistas lo tenemos
claro: queremos convertir a Madrid en una ciudad más habitable, más
segura y más innovadora. Queremos competir con las mejores capitales
del mundo, de igual a igual.
IS.- Todo parece indicar que si la izquierda vuelve al Gobierno de la Plaza
de la Villa, tú vas a ser la alcaldesa basada en el apoyo del resto
de la izquierda. ¿Cómo abordas tú un proceso de gobierno
desde una configuración plural de la izquierda?
TJ.- El PSOE tiene unas excelentes perspectivas de cara a las elecciones.
Por tanto, aspiro a ganar y a gobernar con la mayoría suficiente.
Sin embargo, aunque ganara con esa suficiente mayoría, siempre buscaré
el consenso y el pacto con el resto de partidos políticos en todos
aquellos temas que de verdad importan a los ciudadanos, que afectan a su
vida diaria. Así entiendo la política, y ese es mi anhelo y
mi compromiso con Madrid y los madrileños.
IS.- A pesar de tu ascenso electoral inobjetable, Gallardón sigue
apareciendo a los ojos de la mayoría de la población como
un candidato imbatible. Incluso en la última encuesta sigue apareciendo
como el candidato más valorado. ¿Cómo piensas cambiar
esta sensación de imbatibilidad y ser tú la que le sustituya
en la condición de favorito de la gente?
TJ.- En la política, como en la vida, no hay nadie imbatible y mucho
menos imprescindible. Aspiro a gobernar y a ganar las elecciones. Por eso
me presenté y por eso visito día a día los barrios
de Madrid, me reúno con los empresarios y sindicatos, con las asociaciones,
comerciantes o colectivos varios. Y, cada día que pasa, me doy cuenta
que los madrileños quieren y desean ese cambio, esa nueva forma de
entender la política. Hay partido, tal y como muestran las encuestas,
y aspiro a ganarlo.